La tripulación andaluza rozó el podio tras un campeonato marcado por el calor, la falta de viento y unas condiciones muy difíciles
La tripulación formada por los andaluces Pepe Ruiz, del Real Club Náutico de Cádiz, y Juan Luis Páez, del Club Náutico Sevilla, ha finalizado en una destacada séptima posición en el Campeonato del Mundo de la clase internacional Flying Dutchman, celebrado en el marco de la Semana de Kiel 2026.
La cita reunió a 76 tripulaciones procedentes de Hungría, Alemania, Italia, Dinamarca, Países Bajos, Austria, Croacia, Polonia, República Checa, Australia y España, en un campeonato que inicialmente tenía previstas diez pruebas a lo largo de cinco jornadas de competición, con recorridos de triángulo. Sin embargo, el calor asfixiante y la escasez de viento condicionaron de forma decisiva el desarrollo del mundial.
El estreno quedó en blanco por falta total de viento, y la competición no pudo comenzar hasta la segunda jornada, en la que apenas soplaron cinco nudos en la salida. En esas condiciones, el ‘Timón de Roche’ de Ruiz y Páez firmó un 35º puesto después de una mala salida y una manga especialmente complicada, en la que 27 barcos no lograron entrar dentro del tiempo límite.
La reacción de la tripulación andaluza llegó el viernes, en una jornada maratoniana con tres mangas de alrededor de 100 minutos cada una. Tras un 14º puesto en la primera prueba del día, el viento subió hasta los 10 nudos en la segunda manga, permitiendo a Ruiz y Páez mostrar su mejor versión. Con una gran salida y excelente velocidad, montaron las dos primeras boyas en cabeza y mantuvieron una intensa lucha con el HUN 70 y el GER 88, para cruzar la línea de llegada en un brillante tercer puesto.
El nivel se mantuvo en la tercera manga, ya con una presión cercana a los 15 nudos. De nuevo con buena salida y gran ritmo, los andaluces pasaron la primera marca en segunda posición y volvieron a pelear por los puestos de cabeza frente a húngaros y alemanes, con los daneses presionando en los primeros compases. Pese a una última boya complicada, en la que llegaron a tener opciones reales de salir líderes, Ruiz y Páez firmaron otro tercer puesto que les devolvía de lleno a la pelea por el podio.
La jornada del sábado volvió a estar marcada por la ausencia total de viento y tuvo que ser cancelada. El domingo, último día, la flota regresó al agua en una jornada de gran incertidumbre meteorológica. La tripulación andaluza llegó a colocarse en cabeza en una manga en la que lograba meter varios barcos entre ellos y sus rivales directos, pero la caída del viento obligó al comité a anular la prueba.
Posteriormente, un cambio radical de dirección y un rolo de 90 grados terminaron por frustrar el último intento de completar una manga válida, después de una salida con bandera negra en la que media flota, incluido uno de los rivales directos, había quedado descalificada. La prueba fue finalmente suspendida y la flota regresó a puerto, cerrando un campeonato en el que la suerte tampoco acompañó a la tripulación española.
El séptimo puesto final confirma el alto nivel de Pepe Ruiz y Juan Luis Páez en una de las clases internacionales más exigentes y deja, al mismo tiempo, la sensación de que el podio estuvo realmente al alcance. “Un séptimo puesto en un Campeonato del Mundo es un resultado notable, pero nos vamos con la espinita clavada y la sensación real de que el podio estaba a nuestro alcance”, señala Pepe Ruiz tras la competición.
El regatista gaditano quiso destacar especialmente el papel de su compañero: “Siento orgullo y felicidad por regatear al lado de Juanlu. Su técnica, su experiencia y su genialidad táctica en el agua son una clase magistral constante para mí. Y fuera del agua, es un auténtico caballero y un deportista de los pies a la cabeza. Tengo, sin duda, un patrón extraordinario”. cabe recordar que Ruiz y Páez navegan juntos desde hace pocos meses tras la retirada de la competición del anterior patrón y compañero de Ruiz.
La tripulación andaluza ya mira al próximo Campeonato del Mundo, que se celebrará en Croacia, donde esperan volver con la misma ilusión y con el objetivo de pelear de nuevo por los puestos de honor.
Ruiz y Páez han querido dedicar este campeonato a Javier Vallejo “Mazinger”, figura muy querida de la vela gaditana recientemente fallecida. “Aunque no hayamos ganado, se lo dedicamos porque a él le daría igual el cajón”, apuntan, en un recuerdo cargado de cariño hacia quien fue compañero de Pepe Ruiz y un referente humano y náutico para muchas generaciones de regatistas.




